¡LLEGÓ EL CIRCO A PROVIDENCIA! (OJO QUE ESTÁN CON DELIVERY)

Nota: al momento de escribir esta reseña, no se declaraba la cuarentena voluntaria y/u obligatoria en nuestro país a raíz del Covid-19, la que obligó al cierre de cientos de restaurantes en Santiago, entre ellos, El Circo, pero que hoy están buscando reinventarse con despachos a la puerta de tu casa a través de Uber Eats y Pedidos Ya. 

Sencillo y lleno de sabor. Así es El Circo, un nuevo proyecto del chef Criss Vargas, quien antes se hizo cargo de la connotada cocina de la Casa Combi -aún en pie- de la Fuente Manquehue y de Cara de Peskao. El talento en la cocina le sobra.

Tengo la suerte de ya conocer su mano y sabía más o menos a lo que iba en El Circo. Cocina simple, abundante y enjundiosa, que espera a sus comensales en Providencia, debajo de las Torres de Tajamar, cercano a un connotado local nocturno.

La función comienza con un plato que quise probar desde que lo vi. No es nada del otro mundo, pero los Macaroni and Cheese, llamados Krusty en carta ($5.500) -en honor al vicioso payaso de Los Simpson- son suaves y tersos, cocinados y salteados en mantequilla, acompañados de salsa de queso y crocante tocino. Al menos yo, no pude parar de comerlos.

Todos los platos de la carta de El Circo hacen referencia a famosos payasos, actos inolvidables y circos del mundo. Y si bien tienen Fish and Chips, platos calientes y pescado,  los sánguches, son el fuerte. Aquí, dos de ellos; La Tragasables (5.900) es una clásica hamburguesa casera rellena de queso cheddar -puedes pedir tu punto de cocción- acompañada una vez más de tocino, aros de cebolla apanados, huevo frito, pepinillos y salsa bbq. Una mezcla infalible para cualquier hamburguesa bien preparada, a la que le chorrea el huevo para hacer todo más húmedo. Se acompaña de hartas papitas.

Por otro lado, el Circo de Moscú ($5.500) es un sánguche de pescado de merluza frita con ensalada chilena, lechuga, ají oro y mayo casera en pan ciabatta. Fresquito y bien crocante, lleno de color y jovialidad en boca. También viene con papas.

La genialidad de las papas fritas con diferentes toppings, es parte del sello de lo que hace Criss Vargas, porque comprende todo el match que puede haber en ellas; son simples de preparar, fáciles de comer, aportan color y sabores crujientes y todos las amamos. Por ello, probé las Papas Copucha ($3.500) que además de bien presentadas, son interesantes de comerlas, porque traen mermelada de pimentón, champiñón salteado, pesto, tomate asado y queso vegetal, un juego bien pensado de sabores.

La función de El Circo está en receso (pero no olviden que están repartiendo a domicilio) y esperamos que regresen pronto, con bombos y platillos, para dar a conocer su oferta y se llenen del aplauso del público que tanto está necesitando el rubro gastronómico en estos momentos.

 

 

LA NECESARIA ADAPTACIÓN DE PUNTO OCHO EN CUMBRES LASTARRIA

El restaurante del octavo piso del hotel Cumbres Lastarria está ubicado en una de las zonas más afectadas por el estallido social, en la calle del mismo nombre. Es por ello que, ante la baja inminente de huéspedes y comensales, así como ha ocurrido con todo los sectores cercanos a Plaza Baquedano, han tenido que tomar medidas.

De la mano del sous chef Jorge Seguel, esta vez decidieron tener solamente un menú ejecutivo con un valor único de $13.900, con una sabrosa variedad de platos inspirados por la cocina chilena. Esta alternativa, se compone de tres opciones de entradas, tres opciones de platos principales y tres opciones de postres, más café, té o infusión y una copa de alguna buena cepa de la casa.

Este menú solamente se ofrece a la hora de almuerzo de lunes a viernes y se podrán encantar con platos ricos como la Crema de Porotos o los Camarones Tempura con Ostión a la Parmesana y Sour Cream. Pura «inspiración nacional» comenta el sous chef Seguel. Si tienen la posibilidad de probar -y que esté dentro del menú- los Ñoqui a la Carbonara, háganlo. Son sencillamente exquisitos, con láminas de parmesano y un huevo pochado cocinado con una minuciosa técnica de cocción lenta de más de media hora a unos 64°. También hay opciones de carne como la Malaya de Cerdo Rellena de Zarzaparrilla y Arroz Basmati o pescados como la Merluza con Hummus y Espárragos Glaseados. 

¿El postre? tan sofisticado como podría ser pedirlo por carta.

¿Dónde? José Victorino Lastarria 299, Santiago.

 

THE GLASS, LA COCINA CHILENA QUE NUNCA DEJA DE SORPRENDER

Ya resulta prácticamente imposible ir a visitar al chef Claudio Úbeda -quien hace años maneja la cocina del hotel Cumbres Vitacura– y no salir embobada con sus platos. Y si bien, ya tiene varios caballitos de batalla dentro de su propuesta, el sabor y las texturas jamás se han perdido.

Productos frescos y pesca sustentable son parte de la consigna de esta carta de verano, que se acompaña de destacados vinos de la casa; Rui Sparkling (espumante patagón), Cordilleramar, Pedro Jiménez del 2016 de Viña Choapa, Chardonnay 2017, Talinay de la viña Tabalí, entre otras virtuosas etiquetas.

Un extravagante Arrollado de Malaya con pebre de algas y papas nativas ($7.900) fue el puntapié inicial en esta aventura culinaria que siempre resulta tan bien. Yo la he tenido al menos cinco veces. Las papas chilotas cremosas y terrosas acompañan muy bien a la malaya, que se siente fresca y sabrosa.

Los Ravioles rellenos con prieta y manzana, en salsa de humita en olla ($12.000) son todo lo que deseamos saborear del verano y aún más. Esa añoranza que viene en esta época por sentir la bondad del choclo en cualquiera de sus preparaciones, la encontramos en este plato, que se complementa de manera genial con la personalidad de la prieta que tiene un toque algo acaramelado. Aplausos de pie.

Y aquí llega un plato que me dejó con ganas de más. Debe ser porque soy una fan del sur de Chile. Lo cierto es que el Salmón a la grilla, milcao chilote, vegetales ahumados y salsa de curanto ($14.300) es un delicia. Calientito, con un buen juego de sabores y aromas, un milcao crocante, cremoso y un salmón a punto, llegando a ser sedoso. Atento con la salsa de mantequilla como base, que ayuda a levantar cada ingrediente.

Por el lado de las carnes, fue el cordero el que salió a brillar. Cuadril de cordero, crema de pataska nortina y zanahorias glaseadas (14.500) es un plato digno de pasearse por las prestigiosas cocinas del mundo en representación nuestra. Una carne suave, que viene de la parte baja de las «pompis» del animal (descripción lúdica), pero muy presente en boca, con un puré blando de pataska que le da muchísima textura, zanahorias glaseadas en miel que, además de ser una ternura, entregan un dulzor justo y necesario y una tierra de longanizas para un guiño de acidez.

¿Eres un viudo de la navidad? Entonces no puedes perderte esta deconstrucción tan bien lograda de una Tarta tibia de pan de pascua y helado de mazapán ($4.200) Para saborear cada trocito.

¿Dónde? Av. Pdte. Kennedy Lateral 4422, Vitacura.

ÁUREA RESTAURANTE: LA COCINA DE ORO DEL BARRIO LORETO

Abrieron hace poquito más de un año con gastronomía que apunta a la cocina chilena de autor, pero con ostentosos guiños de otras culturas -la española va fuerte- en donde el producto nacional es trabajado meticulosamente, con tiempos y técnicas de admirar. Ubicados en una hermosa y renovada casona en el barrio Loreto, donde antes estuvo Casa Alma, llenan el ambiente con una verdosa terraza y un ambiente interior que goza de decoración kitsch.

Los chefs Tomás Saldivia, quien se hizo cargo del pabellón chileno de Expo Milán el año 2015 como chef ejecutivo y que permaneció un año trabajando en la cocina del connotado Celler de Can Roca e Ismael Lastra, especialista en la técnica Cook and Chill -que alarga la vida y mantiene las propiedades de los alimentos-, son los socios fundadores de esta apuesta de montajes delicados y gran sabor.

Comenzamos con un Paté de Ave Casero ($8.900) una receta que le hace honor a los años y que viene en tres variedades; miel de palma y coco tostado, pesto – pistacho y pesto – albahaca. Textura y cremosidad en el paladar que abre perfectamente cualquier experiencia sensorial. Se acompaña de tostadas de la casa. Por otro lado, los Locos en Salsa Tártara y Tártaro de Papas llega como una alternativa fresca para capear los atardeceres llenos de calor. Definitivamente la palta, los locos y la mayo no fallan nunca. Unos moluscos de buena y apretadita consistencia.

La Ración de Choritos a la Marinera son increíblemente ¡wow! Demasiado ricos, que te empapan los dedos de una salsa de tomate cocinada cuidadosamente durante 14 horas, con la ansiedad de abrir las conchitas sin parar para saborear su interior. Tienes que descubrirlos dentro de una olla. No por nada, son uno de los platos estrellas de Áurea.

Y por aquí se deja sentir un guiño a la cocina internacional. Tenemos las Caraqueñas Santiaguinas ($8.900) que vienen rellenas de cerdo mechado atomatado y que son bien crocantes y sabrosas. Y para los vegetarianos, está el Pastel de Choclo con base de pino de berenjenas, queso ricotta y parmesano -mucho, mucho queso- y con unas tímidas legumbres que asoman en más de un bocado.

¿El lado dulce? Un sensual postre de Tres texturas de chocolate para disfrutar acompañado -o solito si es bastante golozo-.

Póngale ojo a la coctelería de autor, el barista Diego Marín lo encantará con creaciones como El Hombre Cosecha con tequila, chancaca, laurel, limón, naranja y Aperol, fresco y de linda presentación, o La Última Esperanza creado magníficamente con gin, calafate y syrup de violeta, muy acaramelado.

¿Dónde? Antonia López de Bello 191, Recoleta, Santiago.

 

LA COCINA CHILENA ATREVIDA DE PUNTO OCHO

Con su clásica y sabrosa cocina chilena llegó a Punto Ocho el chef Claudio Úbeda a reconquistar el paladar de los comensales que ya habían sobrevivido a un par de cambios de chef y propuestas culinarias del restaurante del octavo piso del hotel Cumbres Lastarria.

Junto a un fresco espumante comenzamos a degustar parte de la carta de esta temporada con un fiel representante de la Cuarta Región; unas Empanadas de Ostiones ($7.900) acompañadas de chancho en piedra. De masa muy delgadita y relleno generoso con puro sabor a puerto, a lo mejor de nuestro océano. Además, una de las estrellas de la velada a mi parecer, un Chupe de Jaiba ($11.500) servido en crema de langosta junto a un coqueto salmón curado en té y cedrón. Una esfera crocante con un relleno cremoso, con un salmón rompiendo toda estructura de sabor en cada bocado. Una delicia.

Los pescados son un infalible en la cocina de Claudio Úbeda. En Punto Ocho se luce con un Congrio Dorado ($13.800) cubierto de tapenade de aceitunas acompañado de puré rústico de papas, vegetales confitados y mantequilla de hinojo. Un platillo que viene a una perfecta temperatura y en cuyos bocados se siente, además de la textura suave del pescado, trocitos de papa y tocino otorgados por el puré.

En antítesis al congrio, llegó un plato de Malaya de Cerdo ($14.000) cocinada en baja temperatura, estofado de repollo con murtilla, papas asadas y salsa de merlot. Una verdadera obra de arte al plato (mire la foto de aquí abajito) provocando diferentes sensaciones en boca con crocancia y elegancia gracias al repollo con murtilla y una malaya digna de masticarla de solo mirarla.

Los postres son el final perfecto en cualquier almuerzo / comida y aquí no se quedan atrás. Pero ocurre que son tan bonitos que ni ganas dan de romperlos a cucharadas. Tarea imposible después de probarlos. Así, es como tenemos Texturas de Vino, Crema y Frutos Rojos ($4.200) un rico y crocante turrón de vino tinto, gel de frambuesa al carmenere, salsa de mora, merengue y marshmallow. Fresco, bien aireado. También probamos el maravilloso Lingote de Turrón de Maní ($4.100) consistente en un mousse de mantequilla al maní, almendras tostadas y crema dulce con muchísimo sabor a mantequilla de maní. Un postre cálido que casi roza la perfección pastelera.

En Punto Ocho, así como en todos los restaurantes de la cadena de Hoteles Cumbres, se encuentran buenas etiquetas como el Chardonnay de Lapostolle del 2016 y la mezcla tinta de Rhu de Alcohuaz del 2013. Una joya.

Tanto que se agradece la cocina chilena reinventada, atrevida y auténtica, aquella que, sin ostentar demasiado, podría ser la más rica del mundo.

¿Dónde? José Victorino Lastarria 299, Santiago,

BRISTOL RESTAURANT INVITA A DISFRUTAR LOS SABORES DE LA CHILENIDAD

Para vivir unas Fiestas Patrias distintas, donde lo principal sea disfrutar de los sabores típicos de la gastronomía nacional con un toque distintivo y gourmet, Hotel Plaza San Francisco y su connotado Bristol Restaurant, encabezado por el reconocido chef nacional, Axel Manríquez, desarrollará una Semana Gastronómica de la Chilenidad.

La actividad, que se desarrollará entre el 9 y el 22 de septiembre, destacará preparaciones de todos los rincones de nuestro país para conmemorar lo mejor de nuestra historia culinaria, que es parte de la identidad nacional que Bristol Restaurant desea rescatar durante los 365 días del año, siendo uno de los espacios insignes de nuestro país a la hora de mostrar a los turistas que visitan Santiago los sabores e ingredientes clásicos de Chile.

Para la semana del 9 al 15 de septiembre habrá:

  1. Tallarines con estofado de conejo, champiñones y arvejitas con salsa de tomates y estopas de queso parmesano.
  2. Lomo de ternero a lo pobre con huevo de campo, cebolla caramelizada y papas fritas caseras con miel.

Para la semana del 16 al 22 de septiembre, las preparaciones, además del cancato serán:

  1. Corazón de tapabarriga de novillo con pincho de butifarra blanca, pebre de hierbas y pastelera de choclo con arma a albaca.
  2. Costillar de chancho asado con adobo criollo, puré picante y espinacas salteadas con cebollín picado.

Mientras el plato destacado de toda la temporada diciochera, y que estará disponible entre el 9 y el 22 de septiembre  será el Cancato de salmón con tomate deshidratado y queso mantecoso, salsa norma a la crema, milcao de papas y brotes con cilantro y algas.

Quienes deseen vivir un dieciocho de septiembre con sabores únicos de nuestro país, no duden en visitar Bristol Restaurant ubicado en Hotel Plaza San Francisco, Libertador Bernardo O´Higgins 816, Santiago Centro.

Para más información visitar: www.plazasanfrancisco.cl y su Instagram: @plazasanfrancisco.

NUEVOS ESTABLECIMIENTOS SE TOMARON EL CONCURSO DE LA MEJOR EMPANADA DE SANTIAGO

Como ha sido habitual en vísperas de Fiestas Patrias, el Círculo de Cronistas Gastronómicos de Chile realizó una evaluación de las empanadas chilenas -de pino y horneadas- que se ofrecen en distintos sectores de la capital. La degustación a ciegas, es decir, sin tener a la vista los nombres sus fabricantes o proveedores, se efectuó en Espacio Gastronómico del chef Guillermo Rodríguez, en las mejores condiciones de servicio. Comprendió más de medio centenar de empanadas compradas en locales establecidos, como panaderías, amasanderías y supermercados de comunas de la Región Metropolitana.

“La versión 2019 del concurso Mejor Empanada Chilena marcó una gran diferencia con el ingreso de nuevas marcas repartidas en las diferentes comunas de Santiago entregando un nivel de calidad superior”, señaló Patricio Rojas, presidente de la agrupación.

La comisión de cata de este decimosexto Concurso de Empanada Chilena del Gran Santiago estuvo formada por los cronistas Darío Córdova, Patricio Rojas, Alejandro Mery, Macarena Achurra, Loreto Gatica, Pilar Larraín, Karla Berndt y Pilar Hurtado. Las empanadas fueron calificadas dentro de una escala de 1 a 7, atendiendo a la calidad de los ingredientes –tanto de la masa como del pino− y al aspecto general de cada producto.

Acompañaron en esta oportunidad la degustación Gato Típico Chileno y Pisco Mistral.

Las mejores del 2019

A continuación se detallan las mejores empanadas que recibieron la más alta puntuación:

1.- La Punta, Avda. Manquehue Norte 1.910, Vitacura (Tel.: +562 2 954 0287)

2.- La Flor, Simón Bolívar 3116, Ñuñoa (Tel.: +562  3250 9164)

3.- San Luis, Manuel Montt 2283, Ñuñoa

4.- Prem (ex Bokato), Eliodoro Yáñez 2209, Providencia

  1. La Mendez, Av. Las Condes 9571, Las Condes

6.- Cardamomo, Juan Enrique Concha 435, Ñuñoa

7.- La Tranquera, Av. Italia 1294, Providencia

8.- Da Dino, Av. Apoquindo 4228, Las Condes

9.- Panificadora Tobalaba, Av. Tobalaba 2101, Providencia

10.- El Remanso, Andalién 7330, La Florida

Éstos son los criterios de cata

Masa:

Delgada, suave, consistente, ligeramente quebradiza (pero no seca ni que se desarme a la primera mordida), con suficiente manteca (ojalá animal), pliegues proporcionados (no toscos ni excesivamente gruesos); bien horneada (doradita, no quemada), sin sectores crudos.

Pino:

Guisado jugoso, generoso, equilibrado, hecho con carne de vacuno de buena calidad, de preferencia picada, sin nervios o trozos de grasa (aunque es preferible una buena carne molida, que una carne picada de mala calidad); con cebolla de guarda picada en cubos (no fresca ni de verdeo); aliñado con comino, pimienta y ají de color (puede llevar también un poco ají, o incluso merquén, pero lo justo y necesario para que el guisado no se convierta en algo picante); con una aceituna negra entera por empanada (puede ser sin cuesco, pero ojalá no laminada), un trozo de huevo duro y, opcionalmente, pasas de uva; sin aglutinantes, como la maicena, ni agregados de perejil, apio, orégano y otros vegetales o hierbas.

La empanada como conjunto:

Debe tener un aroma deleitoso e invasor donde confluyan, en forma equilibrada, los olores de carne, cebolla, ají, comino y masa horneada. Y un sabor irresistible, gracias a la calidad, armonía y perfecta cocción de sus ingredientes.

 

EL INVIERNO SE VIVE SABROSO EN EL EMPORIO LA ROSA

El Emporio la Rosa ya dejó de ser solamente una de las mejores heladerías del mundo. Adaptándose a las demandas de sus comensales, desde hace tiempo que tiene una carta más completa, que ofrece rica comida en sus 26 locales a lo largo del país.

Actualmente están con su carta de invierno -inspirada en sabores nacionales- que sorprende con ricas preparaciones calientitas y calóricas para abrigar la guatita, así como también algunas alternativas frescas para quienes aún buscan cuidarse durante estos días fríos.

Dentro de esta oferta tenemos unas ricas Empanadas ($1.750), jugositas, doradas, de rica y crocante masa. Mi favorita, la de Pino, pero también las pueden pedir de Tomate Albahaca Queso, Jamón Queso y Camarón Queso. Perfectas para comenzar como aperitivo.

Dentro de los platos, la Crema de Zapallo ($4.100) es un imperdible aquí y en la quebrada del ají para esta temporada. Cremosita (o no sería crema, claramente) que en cada cucharada te hace salivar. Y si la piensas también.  Por otro lado, las Lasañas ($6.990) son todo un hit en Emporio La Rosa, de lo que más piden sus visitantes. Sobre todo la De Carne que es casera y de masa delgada, con salsa boloñesa tradicional, parmesano y un toque de salsa blanca que le brinda mayor equilibrio. La De Espinaca Champiñón también está riquísima, perfecta para quienes no comen carne, con vegetales tiernos que se hacen sentir en cada cucharada.

El Pastel de Choclo ($6.100) si bien es más veraniego, siempre se agradece en una carta, sobre todo si está inspirada en cocina chilena. Está dentro de los platos que entraron recientemente a Emporio la Rosa usando choclo natural en su preparación y todos los ingredientes que ya conocemos. Sople bien antes de probar y disfrute de su textura suave y trocitos de pechuga de pollo que lleva en el interior.

¿Ensaladas? Claro. Y aquí tenemos tres propuestas diferentes, bien verdes y coloridas. La Ensalada Vegana de Hummus ($6.590), nueva en carta, se corona con una rica crema de garbanzos y pasta de sésamo, tiene un fresco pesto de cilantro, maní tostado y paprika. Combina bastante bien. También nueva es la Ensalada de Croquetas de Legumbres ($6.590) un poco más contundente con croquetas de lentejas y garbanzos con un toque de parmesano. Finalmente pueden optar por la Ensalada de Quínoa Salmón ($6.690) que fue, sin dudas, la que más me gustó. Una combinación bien jugada para unos trozos de salmón fresco con quínoa tricolor preparada con palta. Las semillas de zapallo sobre ella rematan un buen plato para esos días de sol de invierno. Pregunte por los aderezos.

Y no puedo terminar esta reseña sin antes hablar de postres. Sé lo mucho que les gustan. Y los helados de Emporio la Rosa difícilmente fallan.  No dejen pasar sabores como Papayas a la Crema o Plátano con Miel de Palma. Todos, pero todos, tal como si estuvieras paladeando esos sabores en un plato. ¡Maravillosos! Ojo que los hay sin lactosa, veganos y sin azúcar.

¿Cerramos bien el invierno? Los Churros ($3.490), están dentro de las cositas ricas que se ofrecen para cerrar la visita.  Es media docena de preparación española con salsas de chocolate – avellana y manjar. Acompáñelos con un buen café o té.

¿Dónde? Emporio la Rosa (clic en el enlace para conocer sus locales)

NO SOLO DE HOSPEDAJE VIVE EL CROWNE PLAZA ¡VAYA A PROBAR SU GASTRONOMÍA!

Es un hotel icono de Santiago. El Crowne Plaza, con 40 años de existencia, alberga entre sus paredes no solo habitaciones, salas de reuniones y salones para sus huéspedes. El hotel es el refugio de Urbano 136, un restaurante que te hace olvidar aquella rigurosidad de un hotel de perfil ejecutivo y te sumerge en una atmósfera cálida, sabrosa y un poco desconocida.

El Sous Chef José Oróstica está en sus fuegos hace 23 años y se inspira en las regiones de nuestro país para crear maravillosos y deliciosos platos para todo aquel que quiera traspasar las puertas del hotel y llegar hasta el segundo piso, en donde está ubicado el restaurante.

En esta, su carta otoño / invierno, las carnes, los pescados y las guarniciones calientitas están a pedir de boca. Siempre maridando con excelentes vinos. Para comenzar, un Carpaccio de Salmón Ostión con aderezo de mostaza, fresco y de ricas texturas. Además, un Tartar de Atún con Mousse de Palta, mayo al ajo y tinta de calamar que te deja pidiendo repetición. Sedoso.

¡Que gran inicio!

El Pastel de Choclo Marinero fue el rey de la noche. Con una base de caldo de loco y relleno de puros manjares del mar chileno, es sin duda un plato que te queda en la memoria. Es medio dulzón -claro, por el choclo- generoso por dentro y muy cremoso. Por otro lado, el Raviol de Cordero y Salsa al Merlot ni siquiera necesita foto, porque no le haría justicia. Al dente, de maravillosa textura en boca, jugoso y de rica acidez gracias al merlot.

¿Dos platos más? Para los fanáticos de la carne, no pueden dejar de pedir el Filete en Salsa de Morillas con papas rosti y camarón ecuatoriano. Quizás quise una carne más roja, pero no por eso estaba menos sabroso. La salsa que emulsiona a esta carne se lleva gran parte de los premios. Comerse este plato recién salido de la cocina es un verdadero placer. Ahora viene el pescado. La reina del mar se presenta en gloria y majestad -me refiero a la Merluza Austral– con papas y pimientos ahumados, con un pebre de palta. Correcto punto del pescado, suave, con un papa que le aporta cuerpo al plato y un pebre que le da frescura. ¡Match!

Dos manjares dulces se presentaron sobre la mesa. La Tarta de Chocolate con Helado de Vainilla, sin gluten, es un postre que, aunque no lo parezca, es bastante livianito y equilibrado. Por su parte, la Trilogía de Postres presenta como en una obra de arte una Milhojas de Chancaca, un Poe de Plátano con puré de Mango y un Berlín con Pastelera. Para satisfacer a todos los gustos. Mi favorito, el Poe de Plátano.

Atrévanse a entrar a los hoteles y conocer sus restaurantes, no saben de todo lo que se están perdiendo. Gastronomía de primer nivel, atención exquisita y grandes etiquetas de vino. No les tengan miedo.

¿Dónde? Av Libertador Bernardo O’Higgins 136, Santiago.

 

CARA DE PEZKAO LLEGÓ AL BARRIO ITALIA CON SU FISH AND CHIPS

Abrieron hace poquito, para la Semana Santa -fecha idónea- en un pequeño local ubicado casi al final del Barrio Italia. El Cara de Pezkao nace de la mano del talentoso y joven cocinero Cris Vargas Arrau, quién fue uno de los socios fundadores de la exitosa Casa Combi (ya no está en ella) y creador de la Fuente Manquehue.

Esta vez la oferta principal es el Fish And Chips, famoso en varias partes del mundo -mayoritariamente en Inglaterra- y que consiste en sazonar de gran manera la sencilla opción de pescado con papas. Con una carta bien humilde, pero de justa medida, el Cara de Pezcao ofrece Reineta Frita / Caleta Cóndor ($4.990) o Pesca Frita / Caleta Tortel ($4.990) más acompañamiento y tres salsas. Los acompañamientos son, por supuesto, papas fritas caseras, papas backer, ensalada a la chilena o ensalada de hojas verdes. Sencillo ¿ve?

Pude probar la Caleta Tortel con Papas Backer. Un pescado delicioso, sedoso, con una capa de crocancia que no esconde sabores, hecha de maizena, harina y cerveza. Las papas bien cocidas, firmes y bastante llenadoras. Fíjese también en el final de la carta donde están las Papas Fritas Caseras ($3.900) y si se considera bueno para el mastique vaya por una de ellas antes -o después- de su pescado. Puede compartirlas también. Yo me fui por las Papas Pe´que están acompañadas de pollo marinado asado, con salsa criolla y salsa huancaína. Súper, súper ricas. Picantitas por el rocoto de la salsa criolla y con harta potencia de sabor. Un plato lleno de color.

Y para los que siguen siendo fanáticos del sánguchito está el El Pecesillo ($4.900) un siempre apetecido pescado frito con ensalada a la chilena, lechuga, ají verde y mayonesa casera en pan ciabatta. Jugosito y lleno de virtud en boca.

No se vaya sin antes tomarse una fresquita Chicha Morada ($2.200), un Té Casero de Hojas y Canela ($1.500) comerse un dulcesito como Donuts o Churros o unas maravillosas Sopaipillas Pasadas (aún no están en carta, pero pregunte por ellas, no sea leso).

El Cara de Pezcao es uno de esos locales que se agradece que existan. Sencillos, sin grandes ostentaciones pero llenos de sabor, en un ambiente bien familiar, cálido y colorido.

¿Dónde? Colo colo 816, Ñuñoa.