CHICHA EN AJÍ CELEBRA MARZO CON SU CEVICHE A LA PARRILLA

Con la llegada de marzo los santiaguinos volvemos a las actividades diarias y por esto, Chicha en Ají, la primera picantería tradicional peruana del Barrio Manuel Montt, recomienda su Ceviche a la Parrilla.

Esta preparación destaca por su originalidad, dado que el ceviche es un plato frío, siendo Chicha en Ají es uno de los primeros restaurantes que ofrece una versión caliente con toques de cremoso ají amarillo y limón, elementos fundamentales de la cocina incaica, acompañado de trozos de yuca y choclo.

Este plato es ideal para compartir y disfrutar con la refrescante gama de pisco sour en sus versiones limón, maracuyá o chicha morada.

Chicha en Ají tiene un concepto sencillo con toques gourmet y busca rememorar la cocina típica y casera de Perú, que es reconocida por sus frescas preparaciones de pescados, carnes y mariscos, los que pueden seleccionarse de primera mano en el mismo restaurant.

Chicha en Ají  se respalda por la historia y la tradición de La Casa del Chef, que lo lleva a desarrollar cada una de sus preparaciones con altos estándares de calidad dada la pasión que los mueve por entregar el mejor servicio y sabor en cada uno de sus platos.

Las picanterías son un concepto que cada vez se escucha más en la gastronomía peruana y está naciendo en Chile, sin embargo, nacen alrededor del año 1830 y destacan por ser pequeños establecimientos donde flameaba una bandera blanca, que indicaba la venta de chicha, pero si, además, se dibujaba un ají, indicaba que se ofrecían platos característicos del día y el lugar. Es así como hoy Chicha en Ají busca rescatar las raíces de la historia gastronómica de Perú de forma completamente tradicional, honesta y cercana con el fin de deleitar los paladares nacionales.

El Ceviche de Congrio a la Parrilla puedes disfrutarlo por $8.500 pesos y puedes disfrutarlo en el restaurant ubicado en Manuel Montt 1335, Providencia.

¡A COMPARTIR Y SABOREAR! LO NUEVO DE PICANTERÍA CHICHA EN AJÍ

No es primera vez que me toca ir a Chicha en Ají. Lo bueno, es que siempre que he ido, la experiencia resulta buenísima y se me vienen a la cabeza los conceptos de abundancia y amor.  Esta vez, fui a conocer cosas nuevas de su carta de cocina peruana al estilo picantería que bien se han encargado de nutrir sus dueños Julio Reyes Millán y Damian Bravo.

Comenzando con un buen sour peruano, los platos llegan a demostrar todo el sabor del norte de este hermoso país. El Rocoto Relleno ($6.000) siempre resulta ser uno de los favoritos. Originario de Arequipa, viene con filete picado, gratinado con queso y acompañado de papas. Son varios los hervores que ayudan a bajarle el picor y resulta ser delicioso, crocante y picante. Si no, no sería ají.

Y por supuesto el ceviche no puede faltar en carta. Y este De Congrio a la Parrilla ($8.500) es una muestra caliente en crema de ají amarillo con choclo y yuca para saborearse. Tiene un toque preciso de limón y mucho sabor a parrilla gracias a un baño de Chicha de Jora. Por otro lado, hay que atreverse con el Arroz con Pato a la Norteña ($8.900) macerado por 24 horas con un toque de cerveza negra y, nuevamente, Chicha de Jora, provocando sazón en esta carne que se vuelve fácil de desmenuzar y que se acompaña de un arroz al cilantro que resulta un poco ácido y que no puedes dejar de cucharear.

En Chicha en Ají se preocupan del cuidado y tratamiento de sus materias primas, además de tener todo siempre fresquito y emplatar en una hermosa loza traída directamente del país vecino.

Terminamos la experiencia con una Tabla Marina ($13.900) llena de colores y sensaciones en boca, gracias a la abundancia de sus ingredientes; filete de pescado, camarones, calamar, pulpo y ostiones, macerados en salsa anticuchera, todo a la parrilla, en una base de verduras y papas doradas, convirtiéndolo en una alternativa con cierta cremosidad al paladar.

 

No olvide siempre cerrar con un postre para llevar algo de dulzura a la boca. Y si se atiende con el amable e informado Paul, ganará puntos extras.

¿Dónde? Av. Manuel Montt 1335, Providencia.

CHICHA EN AJÍ LLEGA A MANUEL MONTT SIN VANIDAD PERO CON MUCHA SABROSURA

Compartir. Si pudiera definir en una palabra la experiencia que se vive en Chicha en Ají, esta picantería que llegó a instalarse a Manuel Montt, sería esa. Y es que aquí los platos son generosos y llenos de sabor, tal como se desprenden de las antiguas picanterías peruanas que nacen el año 1830 y que se destacaban por ofrecer platos característicos del día y del lugar.

En Chicha en Ají se mantiene la tradición y conquistan el paladar de muchos comensales con una carta variada en pescados, mariscos, carnes y preparaciones clásicas del país hermano a precios muy, pero muy convenientes. Entre las entradas, que las hay frías y calientes, destacan el Rocoto Relleno ($6.000) con filete picado en su interior, queso gratinado y papas doradas y que no asusta su picor en boca. Por otro lado, el Tiradito de Pejerrey ($6.000) está lleno de frescura y sabores intensos. Jugosito.

El maravilloso Ceviche Caliente, o Ceviche de Congrio a la Parrilla ($8.500) es todo lo que podrías desear de la cocina peruana. Es abundante, sabroso y lleno de color.  Viene en crema de ají amarillo acompañado de choclo y yuca. Para cucharearlo una y mil veces. El Arroz con Pato ($8.900), que por cierto viene al cilantro, muestra una carne tierna pero con personalidad, aliñado de manera perfecta y con pequeños vegetales que lo ayudan a ser aún más rico. Atrévase.

Y si quiere darse un festín, cosa que ocurre en casi todo los platos de Chicha en Ají, váyase por la Ronda Criolla ($13.900) donde se encontrará con puras cosas buenas; olluquito criollo con carne, un cau cau tradicional, patita con maní y anticucho picantero, más enjundia ¿dónde? Sabores clásicos limeños que se mezclan bien y propuestas que juegan con las texturas.

Si quiere carne, pruebe el Seco a la Norteña de Asado de Tira ($8.000) que viene en una bandeja que pareciera ser para varias personas, pero no, es para uno. O más bien, recuerde la palabra clave de Chicha en Ají: compartir. Viene con yuca en una espacie de guisado que se siente suave al paladar.

Si queda con hambre, pregunte por los fresquitos Ostiones a la Chalaca ($7.500) perfectos para la época. Y siempre termine con algo dulce, como un buen y clásico Picarón.

Creo que la propuesta de Chicha en Ají puede ser similar a varias que han venido aterrizando hace un tiempo en nuestro país, pero sobresale una gran característica además de todo el sabor; es que ellos acercan su cocina de manera humilde y sin ostentar demasiado.

¿Dónde? Manuel Montt 1335, Providencia.

 

 

 

¡LA PICANTERÍA LLEGÓ A SANTIAGO! PESCADOS CHILENOS, SABORES PERUANOS

A principios del mes de marzo arribó a nuestro país La Picantería -sí, el mismo que se encuentra en el distrito de Surquillo en la ciudad de Lima- de la mano del popular chef peruano Héctor Solís. Este comedor familiar se instaló con lo mejor de la cocina norteña peruana y pescados locales en CV Galería, un nuevo espacio en Alonso de Córdova que alberga arte, cultura y gastronomía.

Esta es la primera experiencia del chef fuera de su país y tras un año y medio de trabajo consiguió abrir el esperado local. ¿La premisa? Que el pescado se aproveche de ton a son, sin desperdiciar nada. La mayoría de la materia prima viene del norte de nuestro país y se exhiben recién llegados, frescos y radiantes en una vitrina que está justo al ingresar a La Picantería.

Aquí, el pescado se vende entero y se cobra por kilo y de él pueden salir hasta cuatro preparaciones diferentes dependiendo del tipo y del peso que este tenga. Por ejemplo; se puede elegir una Corvina a $36.000 por kilo y obtener un Cebiche Nipón, un plato Al Ajo o un Guiso Sudado. Tres preparaciones enjundiosas y perfectas para compartir por el precio de un solo pescado.

También hay platos ya preparados que en carta son los Iconos. Pasen a probar de todas maneras el Cebiche Caliente de Merluza Austral ($14.000) que es algo totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados. Es un plato cocinado al vapor que provoca que el pescado quede suave, casi esponjoso en boca, totalmente apetecible. La merluza es bañada por una salsa a base de Leche de Tigre y ajíes que termina por levantar todos sus sabores.

La elección del día fue el Robalo ($40.000), de suave sabor y carne tierna, que lo prepararon en primer lugar en un Cebiche Picantero con el pescado cortado en dados grandecitos para saborearlo bien, ajíes y Leche de Tigre, potente, con carácter, acompañado de camote para entregar una cuota de dulzor.

Lo siguiente, fue la preparación estrella. Un Róbalo Al Ajo realmente imperdible. Con láminas de este condimento y mucha, pero mucha mantequilla. Una preparación cremosa, con un pescado que se presenta hermoso y entrega todo su sabor, emplatado de cabeza a cola -quizás un poco desconcertante para quienes no están acostumbrados- en el que se puede apreciar todo su potencial. Sellado y grillado, acompañado de papas. Delicioso.

Y con la cabeza, el espinazo y la cola se preparó un enjundioso Caldo que, con un poquito de picor, vino a entregar un sello perfecto a la velada. Un caldo para cucharear entusiasmado y probar en cada sorbo todo el sabor de la cocina de Héctor Solis.

Y para los dulceros, puedo recomendar Volador ($3.900) un tradicional y antiguo postre peruano. Una especie de alfajor de masas horneadas con azúcar flor y manjar blanco. Crocante, ideal para cualquier cierre culinario.

Sin duda La Picantería es una de las grandes aperturas de este 2019 que comienza. Con pesca fresca de las manos de pescadores artesanales de las costas del norte de nuestro país, específicamente de los sectores de Punta de Choros y Caleta de Hornos, este nuevo proyecto del chef Solís -que se suma a Fiesta y La (otra) Picantería, ambos en Perú- nos espera para sorprender con sus preparaciones diferentes y llenas de sabor en un local que en el diseño le hace guiños a una caleta.

¿Dónde? Alonso de Córdova 4355, Vitacura.