OOTOYA Y EL RESCATE DE LA AUTÉNTICA GASTRONOMÍA ORIENTAL

Ootoya, el bistró asiático, ubicado en el corazón del Barrio Constitución, que se ha consolidado como destino obligado para todos los amantes de la gastronomía oriental en Santiago, sigue buscando sorprender y deleitar paladares, para esto, se encuentra en pleno lanzamiento de su nueva carta, con la que una vez más apuesta a los más altos estándares de calidad, trabajando con ingredientes frescos y materias primas elaboradas en el mismo restaurant.

Nuevamente de la mano de su emblemático y reconocido chef, Peiyi Cai, Ootoya incorpora nuevas preparaciones, siempre respetando los sabores asiáticos de origen, entre las cuales destacan: Tártaro de Atún – atún, camarón, palta, edamame, pepino, cebolla y cebollin -, Tiradito – pescado fresco laminado y marinado con salsa Ponzu – y Trilogía Buddha (¡especial para vegetarianos!) – wakame, shitake marinado con salsa de soya, edamame -. A lo anterior se suman nuevos rolls, como: Ikki Roll – Tamago, kanikama, queso crema, palta con topping de mozarella, masago y salsa de la casa – y Crabs Roll – Tempura de cangrejo fresco, kanikama, queso crema, cebollin y pepino con topping de masago y semillas de sésamo. Por último, fieles a sus famosos ramen y sopas, estrenan tres nuevas variedades: Pho – tallarines de arroz en caldo de res con albóndigas de res y lámina de res -, Niurou Mian – caldo de res, carne de vacuno guisada, huevo, vegetal, acompañado de tallarines de trigo o arroz -, Wantón Mian – caldo de wantón, cha-shu, tallarines de trigo, vegetales y huevo.

De esta manera, el bistró asiático Ootoya, busca seguir cautivando los paladares de sus comensales, siempre con el foco puesto en la calidad y en brindar la mejor experiencia a quienes visiten el restaurant.

Quienes deseen deleitarse con sabores únicos en Chile, pueden visitar Ootoya ubicado en Constitución 125, Providencia, Barrio Constitución.

Para más información www.ootoya.cl y su Instagram @ootoyachile

PAD THAI: UNA DÉCADA DE SABORES ORIENTALES EN MANUEL MONTT

Con una entrada que podría pasar fácilmente inadvertida en Manuel Montt, una calle que de un tiempo a esta parte se ha llenado de las más variadas ofertas gastronómicas. Una entrada austera que esconde nada menos que diez años de gastronomía thai en su interior. Eso es Pad Thai.

A cargo del chef Sebastián Valdivia, Pad Thai ofrece una carta generosa, sabores equilibrados, atractivos platos y fresca coctelería, como el Sour Thai que probé para abrir mi apetito. Es un trago que debe tomarse rápido para disfrutar de sus texturas.

A modo de apetizzer, junto a mi comensal, gozamos de dos clásicas preparaciones agridulces: primero el Woon Thai Konk consistente en bocados de camarones ecuatorianos con fideos de soya y aderezo de salsa de limón dulce. Por supuesto, una entrada fresca, levemente agridulce con un suave picor y ácido final. Rico .

La segunda fueron las Saté Nuea. Brochetas de vacuno macerado en especias tailandesas, bañadas en salsa de curry y maní. Una preparación típica que, si bien careció de un poquito de cocción, estaba suave y muy sabrosa.

Dentro de los fondos nos fuimos a la parte de la carta en donde se presentaban nuevas preparaciones. Y había que probarlas. Una fue el Risotto Pad Thai que tiene tres opciones como base: atún, camarón y vegetariano. Escogimos el de atún. Un platillo de autor con un atún tierno, picante, pero gentil al paladar con un jengibre bien marcado. Mucho color.

Lo siguiente fue una sugerencia directa del chef. Un plato que ni siquiera está en la carta aún y que tuvimos la primicia de probar. Un Confit de Pato con Curry Panang con castaña, papa bruja, láminas de mango y chips de plátano mocho. Una preparación con crocancia, con un pato lleno de sabor cocinado en su grasa. Con un mango haciendo la labor de irrumpir con un toque cítrico. Es un plato picante, sí, pero que se puede pedir menos (picante) para poder disfrutarlo más. Gran y potente creación.  Sugiero siempre tener un vasito de agua o jugo al lado.

Los postres en Pad Thai destacan por su impecable y bellísima presentación. Probamos el clásico de la casa, el Black Passion Thai, perfecto para los chocolate lovers. Anote: un postre con bizcocho de cacao relleno de mousse de chocolate bitter 75% y curd de maracuyá. A esto súmenle un baño en ganache de chocolate y brillo de cacao, servido con helado de maní. ¡Wow! ¿Se lo están imaginando? No se preocupen, porque aquí viene la foto. Un postre totalmente intenso.

Para finalizar, el Pumpkin Cheesecake vino a darnos el cierre perfecto. Con un sabor indiscutible a calabaza, cálido de sabor y romántico de color. Crocante por la avellana y con un gustito de antaño. Un postre diferente y recomendado 100%.

Pad Thai es una cajita de pandora. Y si quieren comprobar este relato solo deben ir y sorprenderse ustedes mismos. Y vuelvo a mencionar lo de la puerta de entrada. La van a abrir y quedarán fascinados por todo lo que detrás de ella se esconde.

¿Dónde? Manuel Montt 231, Providencia.