¿Y SI PERÚ ABRAZA PERÚ?

  • Los cocineros de La Mar, Panchita, Osaka, Karai y Sarita Colonia compartirán sus historias y secretos con los emprendedores gastronómicos peruanos instalados en Chile en cuatro talleres que se realizaràn en Inacap.

 

  • La iniciativa liderada por la Cámara Chileno Peruana de Comercio busca apoyar a los empresarios gastronómicos, así como velar por la mantención de calidad de la industria gastronómica peruana en Chile.

 En un acto de generosidad y compromiso con la gastronomía peruana presente en Chile, los cocineros de los restaurantes La Mar, Panchita, Osaka, Karai y Sarita Colonia de la mano de la Cámara de Comercio Chileno Peruano presentan el proyecto PERÚ ABRAZA PERÚ.

Un proyecto colaborativo destinado a mejorar la competitividad de emprendedores gastronómicos peruanos establecidos en Chile a través del ABRAZO de sus compatriotas instalados en Chile.

La actividad consistirá en cuatro talleres dictados por los destacados cocineros Ciro Watanabe (Osaka), Carlos Labrín (La Mar), Gerson Céspedes (Karai), Juan Andrés García (Sarita Colonia) y Leni Cruz (Panchita) y miembros de los respectivos equipos de pastelería, servicio, operaciones y marketing. La versión 2019 incluirá clases magistrales y talleres de administración, servicios y marketing, entre otros.

Pueden participar empresarios gastronómicos, personal de cocina, servicio y administración de restaurantes peruanos instalados en Chile. La actividad es gratuita para los miembros de la Cámara y para quienes se incorporen a ella.

“A través de este tipo de iniciativa la Cámara Chileno Peruana de Comercio busca apoyar a la pyme gastronómica instalada en Chile, asimismo, velar por la mantención de calidad de la industria” señala Inés Chocano, vice presidenta de la Cámara a cargo de la iniciativa.

PERÚ ABRAZA PERÚ es posible gracias al patrocinio de la Embajada del Perú en Chile y Promperú, el auspicio de Inacap, Scotiabank, Cimagen Comunicaciones, Grupo Atómica, Chef Works y Tabernero.

Las inscripciones pueden realizarse a través de la página web www.peruabrazaperu.cl a partir del 10 de septiembre. Cupos limitados. Síguenos en Instagram @peruabrazaperu

 

PANCHITA Y SU COMIDA CRIOLLA SE ATREVEN EN TERRITORIO NACIONAL

Dicen que es el restaurante favorito de Gastón Acurio, su creador. Panchita aterrizó en nuestro país hace algún tiempo con la mejor selección de su carta de comida criolla peruana, emulando además en sus paredes, al mismísimo restaurante de Perú.

Harta abundancia se ve en Panchita, con sazón de mar y tierra, creaciones de la jefa de cocina de su símil peruano, Martha Palacios, quien estuvo viajando constantemente a nuestra capital para asegurar una carta que logre la misma experiencia para los comensales chilenos.

¿Para comenzar? Una generosa Sangrona ($7.800) preparada con vino tinto, Zumo de naranja, piña, chicha morada y zumo de limón. Puro frescor en cada sorbo y un bello color de brebaje que conquista a la primera.

La comida de Panchita está pensada para compartir. Son platos grandes y coloridos los que llegan a la mesa de los comensales que, en este corto tiempo, han repletado el local, haciendo ver que cada propuesta que Acurio trae a nuestro país, es un completo éxito.

Dentro de los piqueos es imposible dejar pasar los anticuchos. Sencillamente maravillosos. El de Corazón de Res ($9.800) es amable en boca, de sabor intenso, pero que no llega a molestar. El otro, de Pulpo ($11.800) está lleno de texturas y buena cocción. Cuesta que la gastronomía peruana falle en esto. Y ojo, que son bastante grandes ambos.

Por su parte el Rocoto Relleno ($14.800) seduce desde la entrada por su presentación tan monona. Por dentro se compone de carne y pastel de papa y si se mezcla todo al llevarlo a la boca, es realmente una delicia. Tenga cuidado con el picor.

Es importante -al menos para mi- mencionar la importancia que se le da a la presentación de la mesa y a la vajilla que se ocupa en Panchita, que logra hacernos viajar al país hermano y que no solo podamos sentir sus sabores, sino también su cultura. Dicho esto, me voy con los fondos.

Cito: «preparados con picardía y generosidad, servidos en porciones de las que pueden comer dos». Aquí comienzo con el Bitesck a la Sartén Montado ($16.800) cocinado en su jugo, con huevo, arroz, plátano y papas hilo. Podría parecer mucha cosa para una sola preparación, pero la verdad es que funciona muy bien. El huevo emulsiona, las papas entregan crocancia, la carne provechosa y el arroz, bueno es el arroz.

La Milanesa de Lomo Limeña ($15.800) acompañada de tallarines a la huancaína fue, sin duda, uno de mis favoritos de lo probado en Panchita. Es increíble como un plato tan simple puede ser tan rico. ¿Su secreto? Claramente el cariño, la preparación y los ingredientes de buena calidad. Un plato cálido en color y sabor que se disfruta con suavidad en la pasta y un sutil crunchi en el lomo.

No deje de preguntar por el Seco de Costilla entera de Asado de Tira Limeño ($18.800) con pallares y arroz con choclo, un clásico de la gastronomía peruana. Un cordero con más de cuatro horas de cocción que lo transforman en un bocado sedoso muy bien acompañado por la cremosidad de los pallares, el arroz y las verduras bien cocinadas.

Por el lado de los dulces, es difícil decepcionarse. El Queso Helado ($7.800) un tradicional postre arequipeño y la Torta de Chocolate ($7.800) mojadita en abundante manjar, son fieles representantes de cómo es la mejor forma de cerrar un festín de estos. Gracias Panchita por llegar a Santiago.

¿Dónde? Nueva Costanera 3979, Vitacura.