Día Internacional del Pinot Noir: El legado y la evolución de la cepa en Chile

  • El desarrollo de esta variedad en los valles costeros marca un nuevo hito en la industria vitivinícola nacional, consolidando décadas de trabajo y especialización que hoy posicionan a un Pinot Noir como el mejor tinto del país.

Cada 18 de agosto, el Día Internacional del Pinot Noir invita a recorrer la historia de una cepa que encontró en Chile un carácter propio. Su evolución revela cómo el clima, el territorio y años de especialización han abierto nuevas formas de entender los tintos chilenos; un trabajo que este año alcanzó un hito inédito tras la elección de Ocio 2023, vino ícono de Viña Cono Sur, como el Vino Tinto del Año en el 2026 Chile Special Report, elaborado por los críticos Tim Atkin MW y Amanda Barnes MW.

El desarrollo de esta variedad en el país tiene un punto de partida importante a fines de la década de los 60, cuando el fundo Santa Elisa en Chimbarongo ya contaba con una de las parras más antiguas de Pinot Noir en Chile. En lugar de reemplazarlas por las cepas de mayor volumen que dominaban la industria, Viña Cono Sur tomó la decisión de preservar este patrimonio y apostar por su potencial.

Este camino de especialización se profundizó en 1999 con el Proyecto Pinot Noir, impulsado junto al enólogo francés Martin Prieur. El desafío era claro: tomar la referencia técnica internacional y entender cómo lograr la mejor expresión de la variedad bajo las condiciones de los valles chilenos y el potencial que estos tienen.

Hoy, ese compromiso se refleja en una infraestructura única en el país. La viña cuenta con dos bodegas dedicadas exclusivamente a trabajar el Pinot Noir, lo que permite manejar el proceso con especial cuidado. Una de estas instalaciones está reservada solo para la elaboración de su vino ícono, Ocio, combinando los métodos tradicionales de vinificación con la tecnología más avanzada.

El reconocimiento obtenido por Ocio 2023 no es un hecho aislado, sino el resultado de todo este recorrido. Al recibir 98 puntos y ser elegido Tinto del Año en Chile —en una evaluación de 1.232 etiquetas provenientes de 175 bodegas—, el reporte británico confirma el nivel de madurez que ha alcanzado esta cepa.

“Lograr que un Pinot Noir sea elegido el mejor tinto de Chile es un sueño cumplido y una validación inmensa al trabajo que venimos haciendo hace años. El Pinot Noir es una cepa sumamente desafiante; no permite atajos. Este reconocimiento refleja nuestra misión por entender el viñedo, respetar la frescura que nos da la costa y embotellar un vino que hable de su origen con total pureza y elegancia”, explica Matías Ríos, director de Enología de Viña Cono Sur.

Esa búsqueda por entender el origen demuestra cómo el entorno define el perfil de un vino. En Chile, los valles de Casablanca y San Antonio han entregado el escenario ideal: la influencia del Océano Pacífico modera las temperaturas y prolonga la maduración de la uva. Esto favorece la creación de vinos frescos, de gran acidez y carácter frutal, características que hoy reafirman la identidad de los grandes Pinot Noir costeros de nuestro país.

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